1. Vaciado. Se vacía el depósito por completo; no se puede lavar a presión con agua dentro.
2. Cepillado y tallado. Entramos a la cisterna o accedemos al tinaco para tallar todas las superficies con jabón biodegradable y desinfectante de grado alimenticio — no productos genéricos de limpieza doméstica.
3. Revisión de grietas. En cisternas usamos una cámara sumergible para detectar fisuras o daño estructural antes de dar por terminado el servicio, algo que a simple vista se pasa por alto.
4. Enjuague y aspirado. Enjuagamos, aplicamos desinfectante final y sacamos el agua residual con aspiradora industrial — no se deja que escurra sola, porque ahí es donde se queda el sedimento fino.5. Entrega. Te mandamos foto y video del antes y después por WhatsApp.
Una vez al año si es una casa con uso normal de agua.
Dos veces al año si el consumo es continuo (negocios, edificios con muchos departamentos) — en uso constante el sedimento se acumula más rápido y las paredes empiezan a "enlamarse".
De inmediato si notas: agua con sabor u olor distinto, sedimento visible al destapar, o si de plano no recuerdas la última vez que se lavó.
El costo cambia según:
Capacidad del depósito (litros de la cisterna y/o tinaco)
Tipo de inmueble — casa, condominio, edificio o industria
Acceso — qué tan fácil es llegar al depósito
Si es solo cisterna, solo tinaco, o ambos
Para depósitos grandes (condominios, industrias o más de 100,000 litros) hacemos una visita previa sin costo para definir el protocolo exacto antes de cotizar. Precios más IVA.
Trabajamos con:
Hidrolavadora a presión para desprender sarro y sedimento pegado en piso y paredes;
Hidroaspiradora industrial para sacar agua contaminada y residuos del fondo;
Cámara sumergible para inspeccionar grietas y fisuras que no se ven a simple vista;
Espumadores y difusores para generar espuma de alta concentración que ayuda a desincrustar suciedad más vieja







